Deporte 1- Absentismo 0

Fútbol, pádel, pilates, etcétera. La práctica de ejercicio disminuye las bajas laborales y aumenta la productividad. Además reduce el estrés y la ansiedad, patologías que son responsables de la mayoría de las faltas al trabajo.

Aquello de “el trabajo perjudica seriamente la salud” adquiere un cariz distinto si se atiende a ciertos datos: un 58% de los profesionales reconoce que su labor diaria daña su salud, de acuerdo con un estudio de Randstad. De ellos, a un 30% le afecta a menudo, y a un 28% le ocurre en momentos de estrés. Un asunto muy serio, tanto para trabajadores como para empresas, que encuentra su remedio en el ejercicio físico.

Por un lado, hacer deporte incrementa los niveles de fuerza muscular y reduce las posibilidades de padecer trastornos en los huesos y los músculos. De hecho entre el 60% y el 90% de la población española sufre dolor lumbar en algún momento de su vida, según los resultados de un estudio sobre el impacto en la actividad física en la salud puesto en marcha por la Cátedra Sanitas Wellbeing Universidad Europea de Madrid.

Por otra parte, la práctica de ejercicio reduce los niveles de estrés y estimula la producción de endorfinas, que aumentan la sensación de bienestar y reducen el dolor. Por tanto, una vida saludable en la que se le dé importancia al deporte mejora las dolencias del cuerpo y del alma. De este modo, la calidad de vida mejora, y los trabajadores realizarán mejor sus funciones, serán más productivos y se ausentarán menos del trabajo por motivos de salud.

Según la investigación de la Cátedra Sanitas la incorporación de estilos de vida saludable en el entorno laboral posee múltiples beneficios: los empleados que han entrenado de dos a tres veces por semana han incrementado sus valores medios de consumo de oxígeno hasta un 86%; el colesterol disminuye en un 15%; y los triglicéridos, en un 40%. Conclusión: mejora la salud, y descienden las posibles bajas laborales.

En 2010 la duración media de los procesos de baja fue de 33,15 día al año según el último informe elaborado por el Sistema de Protección Social, mientras que en 2007 la duración era de 27,76 días. Estos datos muestran que las faltas al trabajo de corta duración han disminuido. En la actual coyuntura económica, el miedo a perder el trabajo ha provocado un descenso del absentismo y un aumento del presentismo. Una actitud que hace que el trabajador pase más tiempo en la oficina, pero que no implica una mayor productividad. Este temor ha hecho que la Seguridad Social haya contabilizado un 40% menos de bajas laborales en 2010.

Sin embargo, el miedo a perder el empleo ha elevado el nivel de estrés y la ansiedad, hasta llegar incluso a provocar adicción al trabajo. De hecho, según los datos de Randstad, se ha detectado un aumento de casos de incapacidad temporal en el trabajo debido a este tipo de patologías. En concreto, el 60% de las bajas en el trabajo del conjunto de los países de la Unión Europea se deben al estrés y a la depresión.

Consejos para conciliar salud y trabajo

1.Marcarse tareas realistas y no sobrecargarse de trabajo.

2.Pedir ayuda a compañeros y jefes.

3.Hablar con el superior para que conozca el volumen de trabajo y, si se puede, identificar los posibles problemas.

4.Mantener una alimentación saludable.

5.Practicar ejercicio para prevenir y curar los problemas de salud.

Fuente: Expansión (28/06/2011)