El arte de lograr el éxito en los negocios sin salir de casa Los ‘smartphones’, Internet y las nuevas tecnologías permiten instalar la oficina en casa, una opción cada vez más usada por los emprendedores. El ahorro de costes y la conciliación son razones de peso.

Francisco Guillén y sus socios han hecho realidad su sueño empresarial sin salir del salón de su vivienda. Ya lo han puesto en práctica en dos ocasiones. La última lleva por nombre Vestidia.com, una compañía dirigida a los amantes del mundo de la moda y el estilismo.

La democratización de las nuevas tecnologías facilita la creación de nuevas compañías en el domicilio del emprendedor. Con un ordenador y una buena conexión a Internet se puede abrir una empresa que llegue a más público que un establecimiento físico. Y es que la viabilidad de un negocio no depende del lugar en el que se levante, sino que obedece a factores como los márgenes de beneficio que pueda tener, la demanda de la zona a cubrir, los riesgos y las oportunidades.

La capacidad que tengas para dar a conocer la empresa también es esencial para su longevidad. La viralidad que un emprendedor pueda realizar a través del boca a oreja y de las redes sociales es fundamental. De esta manera se dieron a conocer los fundadores de Vestidia.com, que vieron en los entornos 2.0 una buena oportunidad para hacerse publicidad.

La oficina en el bolsillo
El concepto de oficina ha cambiado. Muchas compañías optan por la fórmula del coworking (espacios de trabajo que comparten profesionales y pymes de distintos sectores); mientras que otras prefieren nacer y desarrollarse en el domicilio del emprendedor o crear su red de operaciones en La Nube. Juan Macías, presidente de la Asociación Española de Expertos de eCommerce, considera que “hoy no se requiere localización física fija para muchos negocios, pues su éxito depende de que el producto o servicio atienda a a la necesidad del cliente”.

Si hablamos de triunfar con una compañía al estilo tradicional, Macías recomienda el control de La Nube. Él mismo lleva en su móvil toda la documentación de la empresa como contratos, facturas, listas de proveedores, etcétera. Es decir, lleva su oficina en el bolsillo “y eso hay que controlarlo bien”.

Desarrollar el negocio en el domicilio también implica que éste sea tu sede de operaciones. El problema puede surgir cuando la empresa crece y el empresario comienza a recibir visitas de clientes y proveedores, y hacerlo en casa puede no dar buena imagen. Por eso, no son pocos los que deciden alquilar despachos por horas para mantener reuniones. Javier Echaleku, CEO y fundador de Logocomunica.com, logró conjugar la vida familiar con la laboral en un mismo lugar: un chalet de tres plantas en el que instaló la oficina y su hogar.

Obstáculos
Otra de las dificultades que puede encontrar un emprendedor que inicie su aventura empresarial sin salir de su domicilio es crear un ambiente de trabajo. “Es importante tener una rutina. Igual que si fueras a trabajar a la oficina, tienes que levantarte, arreglarte y meterte en el despacho olvidándote de que al otro lado de la puerta está tu casa”, aconseja Echaleku.

Hay quienes piensan que crear una compañía en el propio domicilio es más sencillo, “pero es también muy sacrificado”, reconoce Luis Serra, responsable de Lamejornaranja.com. Él y su familia levantaron esta empresa hace ya una década, y admite que no tienen horarios, y en temporada alta apenas disponen de tiempo para disfrutar de los ratos libres, “pero es muy gratificante”. De no ser así, la familia Serra ya habría cejado en su empeño por ofrecer a sus clientes naranjas cultivadas de manera totalmente natural. Es decir, ofrecen un producto exclusivo, y ésta es una de las claves para triunfar con una empresa sin sede física a la que el cliente sólo puede acceder a través de la Red: dar al consumidor productos o servicios que no puede obtener de otro modo.

Con las posibilidades que ofrecen las nuevas tecnologías, aquel que desee abrir una empresa en el salón de su casa debería analizar el mercado, las tendencias y las oportunidades; amén de atender las posibilidades del negocio en cuestión y hacer inventario de sus aptitudes y capacidades como emprendedor.

Aptitudes que no deben faltar
* Un emprendedor que decida poner en marcha un proyecto en su hogar debe ser una persona con soltura con los medios tecnológicos.

* Tiene que ser ágil en las comunicaciones a distancia, pues si cuenta con un equipo de colaboradores éstos también tendrán que trabajar desde casa.

* También debe ser capaz de trabajar en solitario, al menos al inicio de la aventura.

* Es necesario poseer grandes dosis de autocontrol para evitar distracciones y pérdidas de tiempo.

* Además, tiene que ser buen comercial. Él es su empresa, su casa su oficina y debe contar con las capacidades necesarias para convencer a sus clientes

Fuente: Expansión (29/08/2012)