Conseguiré trabajo aunque no tenga experiencia

Una paradoja que es posible resolver: sin práctica puede haber oportunidades.”No tengo trabajo porque no tengo experiencia, y no tengo experiencia porque nadie me da un empleo”… Es un círculo vicioso, pero quizá ha llegado el momento de romperlo.

Algunas empresas se interesan por universitarios que hayan cursado un posgrado pero que no tengan una experiencia definida, con la idea de incorporar a profesionales para desarrollarlos internamente. Los niveles de exigencia en lo que se refiere a cualificación son cada vez más altos, pero la adecuación de esas cualificaciones a las necesidades reales resultan difíciles de ajustar.

Algunos datos pueden dar ciertas esperanzas a aquellos que aún no han acumulado la experiencia suficiente: según el Consejo Superior de Cámaras, un 40% de los trabajadores se forma trabajando, y esto a las firmas no suele importarles.

Además, debes tener en cuenta que hay muchos tipos de empresas interesadas en universitarios que hayan cursado un posgrado pero que no tengan un bagaje definido, con la idea de incorporar a profesionales para desarrollarlos internamente.

1. El primer consejo parece claro: Define al detalle tu trabajo ideal, y busca la cualificación en otro tipo de formación. Ten en cuenta que tendemos a formaciones mucho más realistas, y será necesario ajustar éstas a las necesidades del mercado laboral. Piensa que hoy resulta imposible aconsejarte acerca de qué carrera debes hacer o qué sector escoger, porque ya no hay profesiones ni trabajos seguros.

2. Hay oportunidades para aquellos que, a pesar del déficit en experiencia, manifiestan una actitud correcta. Una posibilidad es lo que se conoce como programas cantera, que permiten a los profesionales la rotación por distintas áreas de la empresa, formándose sobre la cultura y el negocio de la compañía. Piensa en todas aquellas posibilidades que te permitan conocer diferentes funciones e industrias antes de definir tu futura carrera. Eso evitará que te encasilles en la búsqueda.

3. Prueba con los Masters in Management (MiM), de corta duración, y que brindan una posibilidad de prácticas que permiten al candidato probar en el mundo real qué es lo que quiere hacer. Se trata de una iniciativa muy interesante desde el punto de vista de los reclutadores, ya que estos buscan más habilidades analíticas que las destrezas estratégicas que proporciona un MBA.

4. La opción es la formación de posgrado, que lleva a incorporarse al mercado con unas prácticas y luego a desarrollarse en una empresa. Hay que recurrir a prácticas o a puestos no vinculados con tu formación y que permitan desarrollarte más tarde en la empresa.

5. En ciertas profesiones la experiencia resulta fundamental. Pero esto, que hoy es imprescindible, puede dejar de ser la moneda de cambio en el mercado del talento. Se tenderá a seleccionar por actitudes y por cultura. Si la gente no tiene experiencia, lo que se valora es la actitud, y el empleado con éxito destacará por ello, por el entusiasmo y las ganas de aprender.

Fuente: Expansión (13/07/2011)