Qué es el activo circulante y cómo ayuda a conocer la salud financiera de la empresa

A muchas empresas que no tienen a un economista o alguien en contabilidad dentro de su organización una de las cuestiones que más les cuesta es determinar la salud financiera de su negocio. Saben si van bien en facturación o gastos, pero poco más. Hay conceptos financieros muy sencillos que pueden ayudar a tener más datos, hoy vamos a centrarnos en uno de ellos el activo circulante y cómo ayuda a conocer la salud financiera de la empresa.

Puede parecer un concepto muy abstracto pero la realidad es que es algo muy concreto que cualquiera que tenga un negocio puede manejar y controlar sin necesidad.

Qué es el activo circulante

Se conoce como activo circulante al dinero que tiene una empresa para utilizar en cualquier momento. Dicho de esta manera muchos pueden pensar que basta echar un vistazo a la cuenta corriente para conocer este dato. Puede que ocurra así en los casos más sencillos.

Pero a nivel contable se considera parte del activo circulante cualquier bien o derecho que tenga una empresa y se pueda convertir en dinero en el plazo de un año. Por ejemplo, un bar que tiene en su almacén ingredientes o un stock de producto que acaban por transformarse en un plato o bebida que ofrece a sus clientes y se factura.

También se considera activo circulante las deudas a cobrar a corto plazo, cantidades de las que la empresa es acreedora, como pueden ser conceptos facturados con diferentes plazos de cobro.

Igualmente, forman parte del activo circulante las inversiones financieras a corto plazo, los productos financieros cuyo plazo de vencimiento sea inferior al año. El ejemplo más sencillo puede ser un depósito.

Al calcular el activo circulante podemos hacernos saber cuanto dinero tiene nuestra empresa y cuál es su salud financiera. Con esta información podemos saber si se pueden realizar nuevas inversiones, si estamos en situación de contratar más personal, etc.

Fuente: Pymes y Autónomos