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Supermercados Dani: un refugio contra la crisis

La empresa granadina está situada entre los establecimientos más baratos del país, sin frenar sus planes de expansión y desarrollo.

19/05/2010

Supermercados Dani: un refugio contra la crisis

“Los verdaderos empresarios se crecen en momentos difíciles”. Lo dice Daniel Lozano, director general de Supermercados Dani, una empresa de origen familiar que ha logrado convertirse en una de las grandes cadenas de alimentación de Andalucía oriental en las últimas décadas. Sabiendo lo que piensa no es de extrañar que, ante la crisis, Daniel Lozano no haya pensado ni un momento en replegar velas. Al contrario, Supermercados Dani continuará su proceso de expansión –la intención es abrir una nueva tienda cada dos años–, ampliará próximamente su área logística y seguirá luchando por mantener su seña de identidad: ser el ‘súper’ más barato de España. Porque ésta es, sin duda, la piedra filosofal de la empresa.



Este año, y por primera vez en casi una década, ha abandonado el primer puesto de la lista de establecimientos más baratos que anualmente elabora la Organización de Consumidores Unidos (OCU). Pero a Daniel Lozano no le preocupa. “El primer puesto es para un economato de Huelva, que evidentemente tiene una forma de gestión distinta al de una empresa privada. Al hablar de cadenas de alimentación, seguimos siendo los más baratos del país”, explica. Pero, ¿cómo se consigue eso en plena escalada de precios?



El director lo tiene claro: hay que evitar que se disparen los gastos fijos e intentar sacar el máximo partido “de cada metro cuadrado” de sus supermercados. “Ser los más baratos es nuestra filosofía, nuestro objetivo principal, pero sin dejar de ofrecer una buena relación calidad-precio”, señala. Lozano admite que la crisis afectará al sector, pero cree que precisamente ahora “es el mejor momento para buscar nuevas oportunidades”.



“El dinero está en la calle, pero ya no viene fácilmente; hay que saber ir a por él”, explica. Eso se consigue con descuentos, productos de valor añadido y, sobre todo, con una buena relación calidad-precio. Esa filosofía ha permitido que, lo que comenzó en 1971 como un pequeño establecimiento familiar, se haya convertido en una gran cadena de hipermercados. Desde aquella primera tienda en el Zaidín ha llovido mucho, pero la compañía intenta mantener el espíritu inicial. Con más profesionalidad, eso sí.



“Intentamos que los puestos de responsabilidad sean ocupados por personas preparadas, independientemente de que sean de la familia o no. Hay que tender a una profesionalización de la compañía y eso implica tener más perspectiva empresarial”, asegura Lozano.



Fuente: La Opinión de Granada (05/05/2009)

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