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Pastelería Videras: la torta real de Motril se vuelve 2.0

El dulce típico comienza a venderse por internet y ya se han recibido pedidos de sitios tan lejanos como Australia o Japón

10/01/2011

Pastelería Videras: la torta real de Motril se vuelve 2.0

En los tiempos de Internet y la web 2.0, la torta real, signo de identidad de la gastronomía motrileña, es junto al ron pálido y las afamadas quisquillas, el embajador más internacional con que cuenta Motril, un postre emblemático que ha cruzado las fronteras nacionales para llegar hasta lugares tan remotos como Australia o Japón, gracias a las nuevas tecnologías y a la familia Videras, cuyo apellido lleva cinco generaciones en su elaboración artesanal.


En esta evolución ahora muchos de los pedidos se hacen 'on-line' a través de la página web de este establecimiento (www.videras.es), que además cuenta con un blog (http://pasteleriavideras.blogspot.com) para dejar las impresiones que merece el producto a quien los consume.


Gracias a estos métodos el dulce motrileño por excelencia anda recorriendo España y traspasando fronteras, demostrando, que lo bueno conquista a paladares de todos los rincones.


A lo largo del año esta pastelería puede surtir unos veinte mil kilos de torta real, a razón de una media semanal de 400 kilos, y ahora durante las pasadas fiestas navideñas se puede alcanzar hasta el millar. La mayor actividad se nota en el trajín que hay de gentes que entran y salen del establecimiento, compradores, repartidores, empleados que llegan a sumar hasta una decena, mientras Mati Videras, que hace las veces de relaciones públicas, trata de explicar que este dulce hecho, básicamente, con almendra molida, azúcar y huevo, es el único postre autóctono que ha sobrevivido al paso del tiempo.


«Lo bueno de la torta real es que sólo se hace en Motril», cuya ascendencia morisca se deduce por el tipo de elaboración y de alimentos, aunque no se sabe con certeza si se han mantenido las condiciones o se han transformado, afirma Mati. Su madre, Tina Molina, propietaria de negocio, matiza que a ello hay que sumar el esmero con que se elabora y la calidad de los materiales que se emplean.


Pero en toda esa tradición la familia Videras ha ido introduciendo algunas variaciones en la torta real como la base de hojaldre o las unidades individuales del producto. El último cambio ha sido el realizado por Juanjo Videras, el jefe de taller, que ha implantado la pasta brisa como asiento del dulce el cual mantiene su esencia pero ve potenciado su sabor. «Se trata de aunar la tradición y la innovación y mantener la esencia de la pastelería clásica», declara.


A la torta de Motril, como también se la conoce, el cronista Juan Ortiz del Barco la definió en su obra 'Los siete dulces de mi patria' como «emperatriz de las dulzuras» y «soberana del regalo», se le atribuyen muchas historias, unas confirmadas y otras que no han podido ser verificadas aún.


En un periódico


El dato más antiguo del que se tiene constancia es el que se publica en el periódico granadino 'El eco de la libertad' en diciembre de 1854, aunque existen conjeturas sobre que su denominación de realeza sucediera por intervención de Francisco Javier de Burgos, en su etapa de Secretario de Estado de Fomento o Ministro de Hacienda hacia 1840. Otras historias apunta a que su abolengo reside tras ser servida al rey Alfonso XII. Mati Videras señala que la razón de que falte mucha documentación está en los bombardeos que ocurrieron en Motril durante la Guerra Civil, al destruir la casa donde estaba entonces la pastelería.


Y cuenta cómo el azar hizo que el padre de su tatarabuelo, albañil de profesión, se rompiera una pierna y decidiera fundar la primera confitería ubicada en la plaza de Canalejas. Desde entonces toda su familia ha heredado el oficio y la elaboración de las tortas reales. El historiador Ortiz del Barco, en sus crónicas, no dejó de piropear a la torta real, de la que escribió que «se confunden los gustos de todos los dulces y de todas las frutas como en el iris todos los colores». Y ahora, muchos años después, viaja por internet y sigue triunfando igual que antaño.


Fuente: Ideal (09/11/2010)



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