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Oh Oh July!: una tienda diferente que oferta ropa vintage a la vuelta de la esquina

26/04/2011

Oh Oh July!: una tienda diferente que oferta ropa vintage a la vuelta de la esquina

Érase una vez Leticia y Rocío, dos chicas que soñaban conque los granadinos pasearan por las calles vestidos con ropa de hace muchos, muchos años. No deseaban inventar una máquina del tiempo sino una tienda de ropa. De ropa vintage. De ropa que, en palabras de Leticia, “hace sentir especial y diferente a quien la lleva”. Y, hace dos meses, Oh Oh July! subió por primera vez la persiana que cierra su acogedor local en la calle Fábrica Vieja.


Vintage: objetos antiguos de diseño artístico y buena calidad. Leticia lo traslada a su campo: “ropa vintage es ropa antigua pero que posee un valor artístico que la hace especial. Ya sea por su diseño, la tela con la que esté confeccionada, por marcar una época concreta… Pero ropa “confeccionada al estilo antiguo” no vale. La ropa vintage suele ser, por tanto, de segunda mano”. Oh Oh July! es una tienda que… por cierto ¿por qué ese nombre? “Oh Oh July! es una canción de Los Diablos que nos trae buenos recuerdos”, sonríe, “Nos dimos cuenta de que ése era el nombre perfecto para este negocio que hemos montado con tanta ilusión. Siempre supimos que, si montásemos alguna tienda, sería de ropa vintage”.


Empezando por el nombre y continuando por su divertido logo, la imagen de una sexy y divertida chica que observa de reojo desde la pared exterior de la tienda, y que recuerda mucho a la Esther de los famosos cómics que creó Purita Campos allá por 1974. “¡No es casualidad! Precisamente contactamos con la diseñadora granadina Vanesa Zafra, le explicamos nuestra idea de “July” y que queríamos que se inspirara en las ilustraciones de “Esther y su mundo” para nuestro propio logotipo. Finalmente, quedamos muy satisfechas con el trabajo que hizo, nos gusta mucho.”


Oh Oh July! es un espacio que, ya desde su mismo nombre, está dejando claro que es diferente. En el exterior, un antiguo cartel con un cisne de Flex, confirma lo especial que es este rincón de la ciudad, en el que una acogedora luz amarilla invita a entrar y a perderse entre perchas de las que cuelgan ropa de los años 60, 70 y 80. “Vendemos ropa, complementos como horquillas, pañuelos, broches, pasadores, perfumes… y todo tipo de objetos de aquellos años, para chico y para chica.” El término “ropa vintage” suele asociarse a la mujer, pero Oh Oh July ya ha dejado claro que marca sus propias reglas: “para chico tenemos camisetas de algodón, vaqueros, camisas tipo western, camisas hawaianas, chaquetas de sport, calzado…”, enumera Leticia mientras pasea sus ojos por los coloridos percheros que habitan la tienda, entre maniquíes, cestas, sombreros, vinilos de Frank Sinatra y casettes de Blondie y Chiquetete. “Lo que más se vende son vestidos, faldas, camisas, tops”, prendas que inundan el escaparate de rayas, lunares y flores de colores y que harían las delicias de la Dominique Swain de Lolita.


“Oh Oh July! sigue las tendencias, pero marca un estilo propio”


Junto a estos percheros, una pequeña salita hace las veces de pequeño taller de costura. “Usamos el taller para hacer ajustes en las prendas de ropa a gusto de los clientes. Por ejemplo, los vestidos suelen ser muy largos por el hecho de ser antiguos. Pues, ya según lo que desee cada persona, nosotras los actualizamos haciéndolos más cortitos. También hacemos arreglos en general de ropa que nos traen nuestros clientes, aunque no en la propia tienda porque es pequeña y no es posible”. Y estos vestidos que se transforman en la máquina de coser de Oh Oh July, ¿desde dónde han venido? Leticia explica que “en su mayoría, de importación. De Holanda, de Alemania, de los Estados Unidos… Tenemos varios proveedores repartidos por toda la península. Aunque, más adelante, lo que nos gustaría sería confeccionar nuestras propias prendas y colecciones propias”.


Leticia y Rocío, seleccionan la ropa y, antes de venderla, la preparan. Por ejemplo, cortando esos vestidos que serían perfectos para una fiesta de 1960 pero que hoy a muchas chicas les parecerían demasiado largos, porque “Oh Oh July! sigue las tendencias, pero siempre desde una muy personal perspectiva y marcando un estilo propio. Se trata de adaptarnos a las tendencias y que las tendencias se adapten a nosotras. Algo así”, ríe una de las responsables de que hoy la gente pasee por Granada con vestidos cortos muy 80 y tops de algodón de lunares. Aunque no son las únicas que apuestan por la ropa vintage, porque parece que últimamente estamos asistiendo a un resurgir de este especial estilo en forma de nuevas tiendas y colecciones. “Sí, en la actualidad este estilo está muy de moda. Si miras los escaparates de Zara y Mango verás que las prendas están claramente inspiradas en diseños de los años anteriores. Son auténticas imitaciones, tanto en estampados como en diseño, pero no tienen calidad. Por este motivo, nosotras valoramos tanto nuestra ropa”.


¿No se llevan bien Oh Oh July y Mango? “Bueno, este tipo de tiendas son necesarias también. Lo único que creemos, como ya te he dicho, es que la ropa en este tipo de franquicias no es de calidad. Está estandarizada, no tiene ningún tipo de encanto. Por otra parte, normalmente se fabrica en China y vete tú a saber en qué condiciones”. Se detiene Leticia un momento y continúa comentando que en su pequeña tienda “proponemos la reutilización de las prendas que aún se encuentran en buen estado y que, además, te hacen sentir diferente y especial”.


“La ropa de antes era más bonita que la de ahora”


A Leticia se le cae la baba cuando habla de esta ropa que vestía a los que vivieron durante aquellas décadas ya un poco lejanas, “La ropa de antes era más bonita que la de ahora. Sin duda”.


Eso deben de opinar los más de 700 fans con los que Oh Oh July! cuenta en su página de Facebook. Y ya que esta alegre tienda triunfa también en la red, “¡está en proyecto la tienda online de Oh Oh July! Ya mismo estará en funcionamiento, y confiamos en que irá muy bien”, sonríe.


Las personas que crucen sus puertas durante esta primavera-verano encontrarán “una preciosa selección de vestidos largos de los 60′s y 70′s, otros más cortitos de los 80′s y de fiesta, shorts vaqueros, camisetas, bañadores, bikinis y trikinis de los 70′s, tops de punto, camisas, sandalias, zapatos, camisas hawaianas y camisetas para chico, polos, camisas, chaquetas de verano… ¡y muchos complementos y accesorios!”, para salir a la calle en los días de sol y calor que ya vienen y que vestirán a esos clientes que se dejen atrapar por Oh Oh July!. “Clientes de todo tipo, ¡algo que nos encanta, claro! Chicos y chicas jóvenes y mayores, personas en busca de tallas grandes, o de regalos muy especiales…”


Leticia y Rocío decidieron un día que cumplirían su sueño y, sin dejarse vencer por el miedo a la siempre presente palabra “crisis”, comenzaron a dar vida a una tienda diferente a las demás. “Poquito a poco, vamos hacia adelante. Cada vez tenemos más clientes y nos va conociendo más gente en la ciudad. Montar un negocio es muy duro, es muy complicado, sí. Pero hay que continuar caminando todo el rato. Tener mucha ilusión y también mucha paciencia, hacer uso de todos los medios de los que dispongas para dar el primer paso, ¡no acobardarte! y, supongo, que finalmente estar un poco loco”, ríe Leticia, iluminada por la cálida luz de una de las preciosas lámparas que dan luz a este rincón tan especial que quiere llenar las calles de Granada de vestidos de colores.


Fuente: Granada Digital (25/04/2011)

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